Las comidas con más grasa en Navidad

Las comidas con más grasa en Navidad

Las comidas con más grasa en Navidad

Normalmente antes de comenzar las fiestas navideñas nos marcamos el propósito de probar aquello que durante el año no tocamos porque mantenemos una dieta sana y equilibrada, pero a la hora de la verdad las comidas de empresa, amigos y familiares nos invitan a comer en exceso. ¿Cuál es la solución? Controlar la ingesta de aquellos alimentos con bajo nivel de nutrientes y excesivo poder calórico. Curiosamente aquellos alimentos que son más perjudiciales para nuestro cuerpo lo serán también para nuestros electrodomésticos. El pavo, las carnes, los caldos y los postres  son un homenaje a las grasas saturadas que van dejando su pringosa huella en el interior de nuestro horno, lo cual nos llevará después a usar un buen limpiador si no queremos que esas manchas perduren en él hasta la próxima Nochebuena.


Las carnes de pavo, pollo y cerdo se cocinan normalmente en el horno. Están cargadas de grasas saturadas y contribuyen en el aumento de nuestro colesterol. No obstante, las carnes oscuras o rosadas contienen más grasa que las carnes blancas, por lo que lo ideal será comer carne de pavo sin piel, la cual será baja en grasas, pero rica en proteínas. A  pesar de todo, el pavo no evitará que tengamos que utilizar nuestro limpiador de horno.

El pescaíto frito será más grasiento que un buen pescado realizado a la plancha o al horno, el cual además tendrá una mejor presencia en nuestra mesa navideña. No obstante, esa lubina, dorada o merluza que hagamos requerirá después de una rigurosa limpieza con nuestro limpiador de horno para evitar manchas y malos olores.

 

Las mantequillas, las mayonesas y las salsas en general son una bomba calórica. Contienen un altísimo porcentaje de lípidos y grasas saturadas que se pegarán en nuestro vientre y en la bandeja del horno. Es mejor cocinar con aceite de oliva y apostar por las salsas hechas a base de vegetales. El limpiador de honor se pasa toda la vida luchando contra el queso gratinado. A nosotros nos encanta, pero los quesos cuanto más curados sean menos agua contendrán y más calorías llevarán. Entre el 30 y el 40% de su composición son lípidos. Y no hace falta que estén gratinados, los quesos también forman parte de cremas calientes o de cremas para canapés. Aunque son pequeños, los canapés contienen muchas calorías, principalmente de grasas saturadas, grasas trans y manteca de cerdo, ya que sus rellenos son explosivos para nuestra cintura y nuestro horno.

 

 Un capítulo especial merecen los postres. Galletas, trufas, pasteles, troncos de navidad, polvorones, mantecados, turrones y peladillas. Especialmente estos últimos son típicos de estas fechas pero también popularmente conocidos por las proporciones de manteca de cerdo y aceites que los constituyen. Poseen una alta densidad calórica. Al elaborar dulces navideños en nuestro horno los azúcares y las grasas del chocolate impregnarán las paredes de nuestro electrodoméstico, siendo necesario emplear un eficiente limpiador de horno.

En estas Navidades cuida tu alimentación. Come de todo, pero de forma moderada y procura no dejar de hacer ejercicio para quemar aquellas grasas que después son difíciles de eliminar. Las grasas que no serán difíciles de eliminar serán las de nuestro horno, pues bastará con aplicar nuestro limpiador de horno de confianza para que todo quedase en perfecto estado.

 

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